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Zonas frías y zonas calientes de una tienda

Cuando entramos a una tienda es muy probable que no nos fijemos en muchos detalles, sin embargo, es importante destacar que cualquier aspecto está estudiado minuciosamente con el objetivo de ofrecer una mayor rentabilidad y, a su vez, una mejor experiencia para el cliente.

En este sentido, es importante conocer el concepto de las zonas frías y calientes de un establecimiento, ya que nos ofrecen mucha información útil relacionada con el marketing.

 

¿Qué son las zonas frías de una tienda?

Empezamos hablando de las conocidas como zonas frías de una tienda y la principal particularidad de estas zonas es que son de difícil acceso y de visibilidad reducida.

Asimismo, destacaremos que las zonas frías son un lugar ideal para colocar los artículos o productos de primera necesidad, puesto que, en caso contrario, sería mucho más complicado que los clientes accedieran a estas zonas de la tienda.

Otro detalle que hay que considerar de las zonas frías es que suelen ser visitadas por una intención, es decir, para la compra de un artículo concreto.

En conclusión, podemos determinar que las zonas frías son aquellos espacios menos accesibles de un negocio, de modo que el objetivo de la empresa tendrá que ser potenciar el acceso de clientes y, como ya hemos adelantado, una de las mejores alternativas es la colocación de productos de máxima necesidad.

 

¿Qué son las zonas calientes de una tienda?

Es momento ahora de hablar de las zonas calientes de un negocio y lo primero que podemos destacar es que estamos ante aquellas zonas que cuentan con una mejor visibilidad y accesibilidad. Algunos ejemplos de zonas calientes que encontramos en una tienda son los mostradores o las cajas.

Otra interesante particularidad que merece la pena destacar acerca de las zonas calientes es que se sitúan en la parte derecha de los pasillos o de las cajas. ¿Por qué? Básicamente, porque los clientes tienden a fijarse en los artículos que quedan a su derecha y es que solemos tomar como referencia el movimiento de las agujas del reloj.

En cuanto a los artículos o productos que suelen comercializarse en las conocidas como zonas calientes destacaremos que se apuesta por los artículos de marcas blancas, así como también es un lugar ideal para colocar las ofertas y promociones.

En esencia, consideraremos las zonas calientes de un establecimiento como aquellos espacios que cuentan con un mejor acceso y visibilidad.

¿Cómo evitar las zonas frías de una tienda?

Uno de los principales objetivos de cualquier negocio es evitar las zonas frías dentro de su establecimiento, especialmente si tenemos en cuenta que cerca del 70% de los clientes no acceden en las zonas frías de una tienda.

Zonas tienda

 

Anteriormente, hemos aclarado que una de las alternativas más eficaces que tenemos para evitar las zonas frías es colocar los artículos de primera necesidad, una estrategia simple y efectiva que asegurará el acceso a estas zonas de la tienda.

Por otra parte, hay que hablar también de la importancia de la disposición de las puertas de entrada a la hora de evitar las zonas frías. De este modo, es recomendable situar la puerta de entrada a la derecha del local y es que, de este modo, ayudaremos al cliente a recorrerla en forma de las agujas del reloj.

Otro consejo básico que nos ayudará a que los clientes conozcan la totalidad de nuestro local es colocar una puerta de entrada y una puerta de salida, establecimiento una serie de circuito por el interior de la tienda y, de este modo, estamos ante una de las mejores alternativas que tenemos a la hora evitar las zonas frías de un negocio.

En conclusión, son muchas y variadas las alternativas que tenemos a nuestra disposición a la hora de potenciar las zonas frías de un establecimiento, aunque para ello necesitaremos poner en práctica algunos de los consejos que hemos comentado en este apartado.

¿Qué son los puntos fríos y calientes de una tienda?

Dentro de un establecimiento no solamente encontramos zonas frías o calientes, sino que también hay que destacar los puntos como otro aspecto fundamental dentro de un negocio, con la diferencia de que estamos ante un espacio mucho más reducido en comparación con una zona.

Un ejemplo simple para entender este concepto son aquellos productos o artículos que se colocan a la altura de la vista o, en su defecto, de las manos, que estarán considerados como un punto caliente, dado que estamos ante un artículo accesible y visible.

En cambio, definiremos como puntos fríos, aquellos lugares que estén situados en la parte inferior o superior de los pasillos o estanterías. Es evidente que su visibilidad sería bastante reducida, lo que significa que tenemos que idear una serie de estrategias para potenciar la atención del consumidor.

Lógicamente, la acción de colocar artículos de primera necesidad en los puntos fríos es una de las alternativas más recomendables que tenemos a nuestro alcance.

En resumen, son muchos los aspectos que se tienen en consideración en la distribución de un negocio, siendo las zonas frías y calientes uno de los aspectos que cuentan con una mayor importancia en la rentabilidad de un negocio. `

Tal y como hemos comentado, existen una amplia variedad de alternativas que nos ayudarán a evitar y, a su vez, potenciar las zonas frías de un establecimiento. En otro orden de cosas, también consideramos los puntos fríos o calientes como otro aspecto fundamental que influye directamente en el éxito de un negocio.

El marketing no deja de innovar constantemente con el objetivo de establecer una mejor experiencia para el cliente, dado que esta situación potenciará la rentabilidad de una empresa, por ello no es extraño que sean muchas las estrategias que se llevan a cabo con la finalidad de mejorar el rendimiento de un negocio.

Además, estamos ante un sector que presenta novedades continuamente y se espera que esta tendencia siga creciendo en un futuro cercano. ¿Conocíais la importancia de los aspectos tratados en este artículo?

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